El movimiento humano ha de ser entendido desde un punto de vista holístico, integrando mente, cuerpo, emoción y espíritu y no meramente de un modo físico o psicológico, con el fin de hacer consciente lo inconsciente, desarrollar los potenciales humanos, mejorar la salud y elevar la calidad de vida.

Biodanza propone una visión global y no disociada del movimiento a diferencia de otras disciplinas que lo reducen al endurecimiento o estiramiento corporal, desligándolo de la afectividad, la sexualidad, la creatividad, los instintos, el carácter y la identidad.

La mayoría de las disciplinas que trabajan con el movimiento se basan en ejercicios físicos, energetizantes o relajantes, y dejan de lado la amplia gama de ejercicios emocionales que ayudarían a integrar al ser humano y sacarle del actual estado de crisis.

Hasta ahora no existía ninguna ciencia integral del movimiento que atendiera a todos los potenciales de la naturaleza humana, si no estudios aislados como los de biomecánica, técnica y táctica deportiva; didáctica del movimiento o compendios de ejercicios para el estiramiento; potenciamiento o flexibilización de ciertas zonas musculares; que sólo llegaban a lo físico y a lo mental pero no a las emociones, a los instintos y menos aún que hicieran tomar conciencia a la persona de sus programas, creencias y patrones de conducta que condicionan su salud, visión de la vida, relaciones y circunstancias personales.

Biodanza es un sistema de integración humana a través del movimiento, la música, la voz y consignas precisas que trabaja los potenciales humanos, las emociones y los instintos y hace consciente lo inconsciente a través del movimiento, con el fin de desarrollar la identidad del ser humano.
Biodanza en una sóla sesión realiza cuatro tipos de integración sobre el ser humano: Cognitivo motora, Sensitivo motora, Emotivo motora y Universo motora.

La primera de estas cuatro integraciones permite integrar lo que pensamos con lo corporal; la segunda lo que percibimos con los sentidos y el modo de movernos; la tercera integra lo que sentimos con lo que hacemos; y la cuarta el espíritu a lo corporal.

A su vez cada una de estas cuatro integraciones está asociada de modo fisiológico y orgánico al equilibrio del sistema neurovegetativo: simpático y parasimpático que regulan todos los órganos y líquidos internos del ser humano.
En torno a estos cuatro tipos de integración se organizan sus cinco grandes áreas de ejercicios: vitalidad, creatividad, sexualidad, afectividad y trascendencia que se despliegan a su vez a lo largo de los cuatro tipos de integración citados.

Estos cuatro tipos de integración, con sus ejercicios, asociadas a las cinco grandes áreas mencionadas permiten:

    • Integrar lo que pensamos, sentimos y hacemos.
    • Desarrollar y expresar todas las cualidades motrices y las emociones.
    • Regular el sistema respiratorio, cardiovascular, endocrino e inmunológico.
    • Favorecer la conexión con uno mismo y con los demás de un modo alegre, creativo, afectivo, sensual y trascendente.
    • Aumentar la percepción estética de la vida, al conectar con la belleza interior de las personas.
    • Conciliar mente-cuerpo-espíritu.
    • Disolver las neurosis generadas por la cultura y el estilo de vida.
    • Disminuir el estrés y la ansiedad entre otras muchas alteraciones.
    • Prevenir la aparición de enfermedades de todo tipo.
    • Lograr profundas transformaciones personales.
    • Equilibrar los sistemas nervioso, endocrino e inmunológico, así como la homeostasis celular.
    • Sentir mayor vitalidad y disponer de mayor energía para la acción.
    • Afrontar en óptimas condiciones las circunstancias laborales y personales.

Hablar de todos los ejercicios que corresponden a cada una de las cuatro integraciones sería largo y tendido por lo que haré especial hincapié en una de ellas, la integración sensitivo motora donde se encuentran un conjunto de ejercicios que llamamos Categorías de Movimiento y que engloba a veintiséis de los quinientos ejercicios que conforman el cuerpo estructural de Biodanza.
Las categorías de movimiento son todas las formas que tiene el ser humano de expresarse en movimiento: potente, elástico, coordinado, fluido, ágil, rítmico, sensible, amplio, elástico, sincronizado, etc.

A nivel motriz, permiten integrar la acción con las sensaciones sensoriales percibidas a través de los sentidos y las sensaciones propioceptivas o corporales, por lo que se sitúan en la integración sensitivo motora y favorecen la expresión del movimiento armónico al trabajarse en su conjunto.
A nivel psicológico, permiten integrar las cualidades intrínsecas de cada categoría de movimiento al carácter, como veremos más adelante con algunos ejemplos, determinan nuestra actitud ante las diferentes situaciones de la vida y favorecen la conexión con nuestra presencia o verdadero ser.
Lo que manifiesta nuestro cuerpo al moverse es el reflejo de nuestra personalidad, «somos lo que somos en movimiento»; el conjunto de patrones mentales que hemos desarrollado desde la más tierna infancia a través de las creencias, decisiones y programaciones que hemos ido adoptando de un modo inconsciente en relación con los factores culturales.

Por esa razón Biodanza moviliza el cuerpo con movimientos integrados para desenmarañar todo aquello que no somos y que está adherido a nuestra estructura psicosomática, para desaprehender lo aprehendido y acercarnos a nuestra verdadera identidad, más allá de los condicionantes y estereotipos socioculturales.

Nuestra identidad está sojuzgada, condicionada y limitada por el cúmulo de patrones originados por la interrelación emocional que generamos en nuestra más tierna infancia (0 – 7 años), los deberías culturales que de modo inconsciente asumimos para ser aceptados en sociedad y que quedaron instalados a nivel psicosomático condicionando no sólo nuestra forma de ser sino también nuestra forma de movernos.
La forma de moverse refleja la personalidad y dado que somos una unidad, lo que manifiesta nuestro cuerpo en movimiento no es sino el reflejo de nuestro Ser encerrado bajo patrones de movimiento antinaturales que quedan al descubierto al moverse.
A través de la Biodanza podemos observar todos estos patrones, deberías y programas, que a través de las categorías de movimiento y de hacer consciente lo inconsciente permite que vayamos desprogramándonos, desaprendiendo, para vivir desde nuestra verdadera identidad.

Veamos algunas de esas categorías del movimiento y su repercusión existencial.

La fluidez
Es un movimiento continuo, sin detenciones, desarrollado en ondas que se transforman constantemente. Frente a un obstáculo se adapta y prosigue, compromete a todo el cuerpo en un proceso de desplazamiento sensible y sin caer en la repetición de los movimientos. La escasez de fluidez produce:

  • Dificultad en adaptarse a los cambios.
  • Falta de encuentro de nuevas soluciones.
  • Apego a ideas, creencias, patrones, personas, circunstancias y cosas.
  • Dificultad en conectar con lo femenino, especialmente en la entrega y el abandono.
  • Falta de integración en lo que se piensa, se siente y se hace, en caso de que haya partes del cuerpo que no se muevan o lo hagan a distinta velocidad, entre otras.

La eutonía
Es la capacidad de compartir con la misma intensidad la presencia del otro, ecualizando el tono muscular, igualando el nivel de tensión y relajación corporal. La falta de integración produce:

  • Falta de acuerdos.
  • Dificultad en aceptar ideas y proyectos del otro.
  • Dificultad en empatizar.
  • Actitudes impositivas.
  • Víctima-verdugo.
  • No hacerse cargo de su vida al dejarse llevar.

La Integración
Movimiento unificado de todos los segmentos corporales moviéndose al mismo tiempo y con la misma intensidad, con especial hincapié en: piernas, pelvis, cintura, pecho, hombros, brazos, manos y cuello. La escasez de eutonía produce:

  • Disociación entre lo que se piensa y se siente.
  • Dificultad en pensar, sentir y actuar de la misma manera; se siente una cosa, se piensa otra y se hace la contraria.

La Elasticidad
Capacidad de un cuerpo de deformarse y de volver a su ser sin perder la identidad corporal, contrayéndose y estirándose al máximo. Su déficit produce:

  • Dificultad en ir más allá de los propios límites y regresar a su centro.
  • Dificultad en volver a su centro para reflexionar lo vivido y tomar nuevas decisiones.
  • Persona que está más en el hacer que en el ser.

La expresividad
Son movimientos corporales que se originan en impulsos internos cargados de significado y emoción, y que se manifiestan externamente. Su déficit produce:

  • Dificultad en comunicarse, en decir lo que siente o piensa.
  • Falta de espontaneidad.
  • Dificultad en conectar con lo masculino y con lo femenino.
  • Desconexión emocional.

La extensión
Capacidad para alargar el ámbito de la propia acción, depende de la elasticidad, implica asumir nuevos retos existenciales. Su déficit produce:

  • Dificultad en asumir nuevos desafíos y experiencias existenciales.
  • Quedarse en su mundo conocido y no arriesgar.
  • Escasez en general.
  • Dificultad en desaprehender lo aprehendido.

La Amplitud
Es la capacidad de abrir lo más posible nuestros segmentos corporales. Capacidad de abrirse a la vida y de arriesgar. Su déficit produce:

  • Dificultad en ampliar todas nuestras capacidades, de abrirse a nuevos proyectos y entornos.
  • Dificultad en arriesgar.
  • Miedo a amar y a entregarse.

El Sinergismo
Es la integración de elementos y capacidades corporales que da como resultado algo más eficaz que la simple suma de las partes contribuyendo al aprovechamiento y optimización de las cualidades de cada una de ellas. Su déficit produce:

  • Descoordinación con el grupo.
  • Falta de unidad grupal.
  • Conduce a la desintegración del trabajo en equipo y del propio equipo.

Mediante las danzas diagnostico el profesor de Biodanza puede ver éstas y otras muchas otras cualidades del movimiento que expresa o no la persona. Conociendo los ejercicios asociados a cada categoría y aplicándolos, logra potenciar y mejorar el movimiento de cada persona consiguiendo transformaciones importantes en la forma de afrontar y vivir la vida de sus alumnos.
Podemos afirmar, que hemos descubierto una nueva vía de acceso para llegar a hacer contacto con nuestro Presencia, la del movimiento lleno de significado, integrado y consciente. «Somos lo que somos y no somos en movimiento».

fuente: www.revistanatural.com

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